04/03/2021

El arduo trabajo en el camino hacia el éxito en "La cima del mundo"

Fuente: telam

En formato observacional, la directora Jazmín Carballo sigue de cerca el día a día de Anastasia Amarante, quien está dando sus primeros pasos dentro de la música pop: sus salidas nocturnas, su vida postsecundaria, sus presentaciones en vivo en desfiles de moda locales y hasta las frustraciones por el egoísmo de otros músicos.

La directora Jazmín Carballo, en "La cima del mundo", sigue los primeros pasos dentro de la música pop de Anastasia Amarante, una cantante cordobesa.La directora Jazmín Carballo, en "La cima del mundo", sigue los primeros pasos dentro de la música pop de Anastasia Amarante, una cantante cordobesa.
La directora Jazmín Carballo, en "La cima del mundo", sigue los primeros pasos dentro de la música pop de Anastasia Amarante, una cantante cordobesa que lucha por seguir su sueño artístico, apoyada por su madre-mánager, en un contrapunto entre el consejo profesional y el maternal.

"El rol de madre y mánager se unen en que mi mamá es mi mejor consejera. Por más que no esté de acuerdo con todo lo que dice, ella quiere lo mejor para mí. Quiere verme brillar y llegar lejos y, un poco, está la proyección de ella hacia mí en poder cumplir con lo que ella no pudo", dijo Amarante en una entrevista con Télam sobre el filme que se puede ver a partir de este jueves en la plataforma Puentes de Cine.

En formato observacional, Carballo sigue de cerca el día a día de Anastasia. Sus salidas nocturnas, su vida postsecundaria, sus presentaciones en vivo en desfiles de moda locales y hasta las frustraciones por el egoísmo de otros músicos.

"La propuesta surge a raíz de un rodaje de un videoclip de una banda de Córdoba. En un receso, almorzando y charlado, Jazmín se interesó por mi historia y personalidad. Ese fue el puntapié", explicó la cantante.

La cima del mundo
La cámara también la sigue mientras charla con un guitarrista sobre cómo componer sus temas y, lo que genera el contrapunto de la historia, la relación con su madre, en un ida y vuelta sin pelos en la lengua que entrecruza los deseos maternales y los laborales en la industria musical.

"La preparación del rodaje, siempre que Jazmín venía, aprovechábamos para hacer tomas. Fue todo muy natural y fluyendo. No fue muy estricto en cuanto a guion e ideas fijas. Se fue dando con el tiempo. Algo muy lindo fue que ella traía distintas premisas a desarrollar, que eran ejercicios de cursos que ella estaba haciendo. Eso lo utilizamos para retratar los distintos aspectos", indicó.

Así, Carballo no sólo la acompaña en sus presentaciones o encuentros con amigos, sino también se mete en el baño mientras Anastasia graba en su celular algunas melodías con la voz o se inmiscuye en el cuarto mientras se viste y prepara para salir.

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T: Es una película que se mete en tu intimidad. ¿Cómo lo trabajaste?
AA: Yo siempre fui una persona muy creativa y artista en todos los sentidos. Cuando le conté a mi mamá, ella tenía la inquietud de qué queríamos mostrar. Todo fue muy natural y ella se copó con mostrar ese lado de manager, como cuando me reta, y esa parte del vínculo que tenemos como madre e hija. Jazmín fue súper respetuosa con nosotras y lo que queríamos mostrar o no de nuestra intimidad.

T: Está esa doble relación con tu mamá-manager, que por momentos tiene charlas tensas.
AA: Por supuesto que hay declaraciones que realiza mi mamá que son muy fuertes y difíciles. Pero también la idea era eso, mostrar una charla bien sincera, sin máscaras. En todo momento le digo las cosas que pienso y con las que no estoy de acuerdo. Es entender que ellos, como el caso de mi mamá, que tiene más de 60, vienen de otra época y nosotros llegamos a este mundo para dar vuelta esas estructuras y reescribir la historia. Entiendo que ese contraste le dio un toque más controversial a la película. Cada uno es libre de pensar lo que quiera afuera de ello.

T: La película también muestra que algunos músicos no dejan crecer a otros, algo que no se esperaría en el arte.
AA: En cuanto al mundo de la música, he percibido los celos y la mala leche, pero también la camaradería, el aguante y el impulso por parte de otros artistas que estaban más arriba que yo y me dieron espacio y voz. Estoy muy agradecida con ellos y apuesto a que cada artista es único, con algo hermoso para brindar.

T: En un momento, también se pone en discusión que para tener una carrera exitosa es necesario poner dinero.
AA: Creo que me estoy haciendo un camino muy lindo, en el que estoy aprendiendo, explorando y apostando. Por supuesto que el dinero lo facilita, pero tampoco es un límite no tenerlo, porque puedo trabajar para conseguirlo y eso es lo que hago. Trabajo todos los días y apuesto a mi sueño. Soy mi propia jefa y mi propio impulso.

T: También está la dicotomía entre ser sincera con vos misma o componer lo que la gente pide y está de moda.
AA: Me pasó mucho de que muchas personas opinen sobre lo que tengo que hacer o no con mi carrera y canciones. SI hay algo que nunca quise hacer, es hacer algo por compromiso o cantar algo que no me representa. A eso soy fiel, a estar disfrutando con lo que transmito. Desde los ritmos e instrumentos hasta la letra. Obvio que hay que tener una visión de cómo vender y hacer que guste, pero esa no tiene que ser la prioridad, sino que te llene el alma.

Fuente: telam

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